¿Por qué “anfitrión turístico” y no Guía de Turismo?

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Precarización laboral, improvisación y falsas expectativas.

Un post que publicamos en la fan page del Foro el 1° de marzo, como reacción ante una nueva edición de un curso de anfitrión por parte de la extensión universitaria de la Universidad de Mar del Plata, disparó una serie de mensajes de colegas que advertían lo mismo en otros ámbitos. Nos contaron por ejemplo, de unas diplomaturas del Municipio de San Fernando y también recordamos los talleres o charlas que la Cámara Argentina de Turismo viene promoviendo en varios destinos del interior, también con el término Anfitrión, que parece que gusta y causa impacto positivo en la opinión pública. Celebramos cuando son sensibilizaciones dirigidas a la comunidad local y no lo hemos constadado, pero recordamos haber visto que las de la CAT no son aranceladas. Invitamos a que sean los guías, técnicos y licenciados en turismo los convocados a tales tareas de docencia, ya que -como siempre recordamos- desde 1963/64 están egresando por cientos de las instituciones terciarias y universitarias con títulos con directa incumbencia en dichos temas. Salvo que como país hayamos decidido formarlos para no convocarlos o directamente ignorarlos porque justamente tienen un título y saben del tema.

Nos preguntamos por qué una universidad de régimen público de un destino turístico como Mar del Plata, en lugar de crear una carrera de Guía de Turismo, que seguro hace falta, opta por el atajo de ofrecer estos cursos, que, aclaremos, son arancelados. Un curso cuya descripción recorre con sinónimos las tareas de un guía de turismo, que alguien decidió que debe llamarse Anfitrión pero que -asegura- no hará las tareas de guía. ¿Y qué tareas hará? Se pondrá a ofrecer a los turistas: “yo lo puedo orientar, situar, ubicar, recomendar… pero no lo puedo guiar”. Encontrará turistas que le pagarán por ello?, o saldrá con un paraguas anaranjado a decir que los va a orientar, asesorar, informar, “a la gorra”, por la propina, precarizando su trabajo y compitiendo deslealmente con quienes estudiaron y obtuvieron una credencial habilitante?

El año pasado enviamos una nota al Rector de la Universidad. No nos respondió él, sino la persona a cargo de estas “capacitaciones”, que demostró que la opinión de las asociaciones profesionales (no fuimos los únicos) los tiene sin cuidado, porque nos han enviado ayer la publicidad de una nueva edición.

Llevamos años instando a los jóvenes graduados a especializarse en los temas que les apasionen y que les signifiquen una puerta para el empleo o el emprendedurismo. Luego de la titulación que implica un conocimiento vasto, amplio y holístico sobre el turismo como sistema, viene la etapa de sumar una certificación o credencial alternativa, más específica y más enfocada: una especialización que le demuestre al empleador que realmente se domina un campo específico: uno o más idiomas, un segmento del mercado (por ejemplo el enoturismo) , un tema transversal (por ejemplo la calidad), una técnica específica (el análisis de datos) o que le sirva al graduado para su propio emprendimiento.

La repercusión del posteo en www.facebook.com/foprotur.arg fue importante y creímos necesario ahondar en los argumentos.

Aquí abajo, nuestro posteo:

Advertimos sobre la publicidad engañosa y no aconsejamos las capacitaciones tipo “anfitrión” que desdibujan y le hacen perder identidad a nuestras carreras, que son GUIA, TECNICO Y LICENCIADO EN TURISMO. Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, hay un Colegio de Profesionales en Turismo y un Registro de Guías de Turismo del Gobierno de la Provincia, que tienen entre otras funciones, promover el trabajo formal, registrado, profesional. Sin embargo, desde la Universidad Nacional de Mar del Plata, se convoca a un curso de Anfitrión Turístico con Orientación en Interpretación Ambiental con un costo de 1860 pesos. La “promesa” es que el cursante podrá “orientar, situar, ubicar, recomendar, asesorar e informar a visitantes y viajeros”; sin decirlo, es un guía de turismo encubierto, este “anfitrión” turístico, que no podrá ejercer la profesión de guía ni inscribirse en ningún registro con un cursito de 8 OCHO ! (si, leíste bien) OCHO meses. Estamos a favor del ingreso de colegas a la actividad, no hablamos de poner ninguna barrera: queremos calidad y profesionalismo en el sector turístico, y lamentamos que sea una universidad de régimen público que con eufemismos y degradando la profesión del GUIA DE TURISMO, ofrezca estas pseudocapacitaciones.

La carrera de guía se puede estudiar gratis en la ciudad de Buenos Aires y en muchos otras ciudades del interior del país, bajo régimen público o privado. Señores Universidad Nacional de Mar del Plata, si no la imparten, si en vuestra ciudad no hay, por qué no piensan en ello, en lugar de inventar redituables cursitos que conducen al país de la fantasía, de los espejitos de colores, de la precarización laboral, la competencia desleal y el deterioro en la calidad de la experiencia. Adónde está la inteligencia de los destinos? Y la excelencia en la calidad? Y el compromiso ético? No son esos los valores que deben estar en las aulas de las universidades e institutos? Ya se los dijimos mediante una nota oficial. Pero obviamente, la necesidad de hacer negocio con la illusión de los jóvenes, puede más. No sean vende-humo. Ojalá estos temas se traten en el próximo Congreso Nacional de Guias en el Chaco.

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