EDITORIAL: «Más talento para el turismo»

Posted by

El reporte 2019 del Foro Económico Mundial (WEF) sobre Competitividad Turística , se hace sobre un total de 140 países, con 4 subíndices, 14 ejes o pilares y 90 indicadores individuales.
La información sobre Recursos Humanos y Mercado Laboral consta de 9 indicadores. Lo que señala el WEF es que el capital humano de alta calidad en una economía, asegura que la industria tiene acceso a los colaboradores que necesita. Los componentes de este eje miden cuán eficientes son los países en desarrollar habilidades a través de la educación y el entrenamiento, y lograr su localización en el mercado de manera efectiva.
Se analiza la performance educativa formal y el involucramiento del sector privado en la promoción del capital humano, mediante la inversión en entrenamiento en servicio y atención al cliente. Mide la eficiencia y apertura del mercado laboral y la participación de las mujeres, para evaluar la profundización del esfuerzo en desarrollar talento y su habilidad para localizar a los recursos humanos en su mejor desempeño.

La performance general de Argentina es número 50 sobre 140. En recursos humanos y mercado laboral, estamos en el puesto 77.
Otro informe, que hicieron en 2015 la OMT y la Oxford Economics, daba cuenta de las tendencias del talento global en los viajes y el turismo, y nos lo comentó Franklin Carpenter en la Convención del Foro en el Senado el año pasado. Es de los pocos o único informe sobre el talento en turismo a nivel global. Si bien es de 2014, abarca una proyección hasta 2024, y -resumiendo- de los 46 países analizados, 37 presentan brechas en capital humano para turismo.
Esos 46 países representan el 81 % del empleo, y el 88% del aporte del turismo al PIB mundial.

Las conclusiones son bastante fuertes y críticas en cuanto al llamado a los países a tomar acción sobre el capital humano.
Hablamos de capital humano profesionalizado, con talento, que sabemos es una fuente de competitividad. Es igual de crítico que el resto de los factores. A veces le damos un lugar privilegiado a la tecnología, a la promoción, a temas de inversión, y dejamos de lado el capital humano. Si un país quiere contribuir a los ODS de las NU, el capital humano es importante: está presente en los objetivos 4 y 8, que impactan directamente, para generar un empleo de mejor calidad.
Una de las conclusiones dice que de 2014 a 2024 habrá un déficit de 14 millones de trabajadores de turismo; en esos 10 años, por la falta de visión, o la falta de desarrollo de modelos o de políticas estratégicas en esos países, hay un déficit que se puede generar en la creación de nuevos empleos. En nuestro país, con el nivel de desempleo que tenemos, estamos perdiendo oportunidades de desarrollar una actividad turística más fuerte, más representativa de los distintos territorios.
Que 37 de esos países, estén con brechas, no es menor, porque estamos hablando de países centrales, Francia, USA, España. Y no es solamente la formación; tiene relación con los conocimientos, las habilidades, las herramientas que tienen los trabajadores del turismo que por debilidades en su formación o por desconocimientos de algunas competencias o herramientas dejan de ser competitivas las empresas donde ellos trabajan. En números, el hecho de no generar estos empleos y de tener estas brechas, tiene un impacto económico importante: 610 billones de dólares se dejan de producir por no desarrollar una estrategia de capital humano para el turismo, que corresponde a un decrecimiento de un 5,8% del aporte del turismo al PIB mundial. No tener claro hacia dónde uno tiene que enfocar la estrategia del capital humano en turismo, es relevante.

Este mismo estudio, hace una desagregación respecto de los países. Tomemos los 4 países de Sudamérica. En 1er lugar está Brasil, por debajo del cero, demuestra una condición crítica respecto de su capital humano. Chile en el lugar 20 con 0,6. Argentina con menos 1,5 y Perú, otro país con un desarrollo turístico importante, tiene una brecha de 1,6

Se toman en consideración todos los niveles educativos. Están también los que no estudian turismo, que tiene solamente estudios escolares, que no tienen estudios técnicos, o que tienen estudios en otras disciplinas.
La Argentina, según ese estudio, en los otros sectores económicos, presenta una situación mejor que en el turismo.
En la Argentina no abundan ni se difunden los estudios sobre empleo y talento de capital humano en turismo. La última información es de 2015 y nos dice que los ocupados en las RCT según NIVEL EDUCATIVO, son:
38,6% Primario completo/Secundario incompleto
45,8% Secundario completo/Superior incompleto
12,3% Nivel Superior Completo o más
3,3 % Hasta primario completo
Y el encuentro que organizaron los ministerios de Educación y de Turismo, allá por 2013 ? En ese encuentro se elaboraron unos Lineamientos para la mejora de la formación de RRHH en Turismo; consagrados a analizar las carreras de licenciaturas y tecnicaturas de turismo. El índice contiene un item sobre Etica en el ejercicio profesional. Pero mirando quiénes participaron, no hubo ningún colegio ni asociación de profesionales convocado. Tampoco se analizó la inserción laboral de los profesionales ni la forma en que se puede fomentar que sea el graduado en turismo el convocado cuando hay que cubrir empleos técnicos tanto públicos como privados.

En turismo, las barreras de entrada son bajísimas. Por eso sufrimos tanto el intrusismo. Cualquiera puede entrar y aprender en el mientras tanto, el oficio, y no tendría mayor complejidad. La competencia que existe es dura, sin embargo, quien es consciente de la sustentabilidad, de lo que él hace, debe tener un mínimo impacto en su entorno, puede hacer una diferencia. El que no estudia turismo no entiende la sustentabilidad aplicada a nuestro sector. No entiende la calidad, lo que es entregar una atención de calidad; la experiencia turística, debe ser diseñada, uno debe identificar las distintas etapas, los momentos de contacto que tiene un turista con una empresa, partiendo desde el destino con sus servicios y productos; poder mapear esas experiencias permite identificar cuáles son los momentos críticos y poder dar una solución respecto a qué puede suceder mal si no se prevé lo necesario; las tecnologías, cuáles son las que están impactando, la innovación, el emprendimiento, y también los idiomas. La responsabilidad es un capítulo aparte. El profesional tiene una responsabilidad agravada, en el sentido de que sus conocimientos lo ponen en una situación si se quiere de superioridad con relación al lego. Pensemos solamente en cómo se ha complejizado la labor del agente de viajes que ha debido sumar items a chequear con relación a lo que el pasajero e va a encontrar como contraprestación: deber de información, seguros, reembolsos, cancelaciones.
El capital humano en sus diversas expresiones marca una diferencia en la competitividad de los destinos turísticos, alli donde le toque desempeñarse. El turista -mas allá de la robotización y la tecnología- busca servicio y el servicio tiene rostro humano, tiene sonrisa y aromas familiares, tiene un escenario que debe ser cuidado, preservado e interpretado. Por tales motivos -nada más y nada menos- vamos a seguir invirtiendo en el mejor capital, el humano.

Deja un comentario